Introducción
La dieta sin fructosa está indicada para personas con mala absorción o intolerancia a este azúcar presente en muchas frutas, verduras, endulzantes y productos procesados. Cuando la fructosa no se absorbe correctamente en el intestino delgado, pasa al colon, donde puede producir síntomas como distensión abdominal, gases, diarrea o dolor.
El objetivo de la dieta es reducir la carga total de fructosa, equilibrar su relación con la glucosa y evitar los alimentos que suelen provocar síntomas.
No implica eliminar todas las frutas, sino elegir aquellas mejor toleradas y controlar las cantidades.
Es una herramienta útil para mejorar la calidad de vida y regular las molestias digestivas.
Puedes consultar la tabla completa de alimentos permitidos y a evitar en el PDF adjunto.